domingo, 13 de abril de 2025

Barcelona a Pekin

De Barcelona a Pekín 

12 y 13 de abril 2025

Otra vez comienza nuestro viaje saliendo de casa en la madrugada. A las 4:20 de la mañana salimos de Terrassa rumbo al aeropuerto. Dejamos el coche con el conductor de la compañía de aparcamiento que contratamos por esta semana y fuimos a facturación de Luftthansa. Por suerte apenas había cola, aunque el aeropuerto estaba bastante lleno. Dejamos las maletas y comprobamos los asientos del vuelo Frankfurt-Pekín que no me dejó acceder a cambiarlos. Nos habían puesto separados y en la última fila del avión. Nos cambiaron a la fila 42 y aunque no conseguimos ventana al menos íbamos juntos. 

Pasamos el control de líquidos y nos sentamos a desayunar mientras salía el vuelo. Los alemanes son muy puntuales así que el embarque fue rápido. Íbamos en salida de emergencia y aunque la azafata que nos recibió era española nos habló en inglés para comprobar que entendiéramos las instrucciones en caso de emergencia. Es un requisito para sentarte allí. Dormimos a ratos y nos sorprendió que nos dieran una botella de agua y una chocolatina. El vuelo perfecto, sin turbulencias ni retrasos. 

Llegamos a Frankfurt a las 9 de la mañana. Solo salir del avión ya encuentras carritos vendiendo salchichas y pretzels. Caminamos unos diez minutos hasta la terminal internacional y pasamos el control de pasaportes automático,  muy rápido. Buscamos un lugar para comer salchichas y encontramos un restaurante de comida típica alemana. Aquí las salchichas no las ponen con pan sino con papas, a Xavi fritas y a mí como ensalada rusa.  Un robot nos trae la comida a la mesa. 38 euros nos costó. Aunque teníamos 5 horas de escala se nos pasó el tiempo volando. Vamos hacia la puerta de embarque pensando encontrar muchos chinos, pero la realidad es que el avión va lleno de europeos y alguna familia mixta de europeo y asiático. No supimos qué problema había con nuestra tarjeta de embarque pero nos llamaron por megafonía para verificarlas y ponernos un sello. Otra vez no hubo suerte con que nos pasaran a primera clase...

Abordamos el vuelo de Air china casi los últimos pues no llevamos equipaje, solo una mochila pequeña. Mi compañero de asiento era un chico chino enorme, que invadía un poco mi espacio, pero se pasó el vuelo durmiendo. Xavi y yo vimos series en el iPad pues las pelis del avión solo tienen idioma inglés o francés además del chino. Nos dieron comida dos veces. La primera arroz con pollo y la segunda espagueti con pollo. No pedimos la opción de carne porque era con papas. Xavi apenas comió la segunda vez, que se consideraba desayuno. El vuelo fue tranquilo, dormimos muy poco y nos levantamos a dar paseos varias veces. 

A las 5:25 hora de China aterrizamos. Nos esperaba un control policial eterno. Tuvimos que rellenar un formulario de entrada al país y luego una cola en la que estuvimos más de una hora. Cogimos un tren que enlaza la terminal 3 con la principal donde nos esperaba el equipaje, que aún no nos esperaba porque la cinta estaba vacía. A las 7 de la mañana finalmente salíamos en busca de un Didi que es como se llama el servicio de taxis que se contrata por la App de Alipay. Caminamos bastante hasta el aparcamiento donde se cogen estos taxis y fue entonces que lo pedimos online. Todo muy fácil y rápido. En China todo está señalizado en inglés y eso facilita moverse. 

En menos de media hora llegamos al hotel. Dimos los pasaportes y sin apenas explicaciones nos dieron la llave de la habitación y dos cepillos de dientes. Fue una suerte porque la entrada al hotel es hasta la tarde. La habitación es muy amplia y cómoda, con vistas a una avenida. Aprovechamos para dormir un poco. A las 11:00 nos despertó la camarera. No entendimos que quería, pero cuando fui a abrir la puerta no estaba. 

El jet lag me da mucho dolor de cabeza sobre todo cervical así que nos vamos a tomar el día con calma. Fuimos andando hasta el mercado de las perlas donde venden todo lo que se puede encontrar en aliexpress. Caminamos por callejuelas y parques siguiendo indicaciones de Apple Maps pues Google aquí no funciona bien. Aunque no hace mucho frío, unos 14 grados, hay mucho viento y la sensación térmica es muy baja. Llegamos al mercado y con solo acercarte a mirar algo te empiezan a agobiar. Miramos un poco y paramos a comprar unos relojes inteligentes, después de regatear los conseguimos por 10 euros y creo que podíamos pagar menos, pero odiamos regatear. También queríamos una batería externa inalámbrica y la señora no tenía. Ya cuando nos íbamos nos enseñó una del puesto de al lado. Ahí si me puse fuerte y le dije lo que iba a pagarle que eran 12 euros. Xavi decía que esa valía unos 40 euros, pero igual lo que compras aquí no tiene garantía. Después del regateo accedió y puso cara de llanto jajajajaja. Hemos conseguido pagar usando la app de Alipay y de momento todo perfecto.

Buscamos un sitio para comer y terminamos eligiendo uno donde había fotos en la carta. Xavi quería comer cordero y a mí casi no me gustaba nada o tenía marisco, pero había arroz frito con huevo y verduras y eso pedí. Bebimos una Coca Cola para Xavi y un refresco de naranja chino para mi. Nos costó unos 15 euros.

Desde allí fuimos en metro hasta el centro. Hay que pasar un escáner con la mochila y bolsos antes de entrar. Todo está bien indicado, pero no supimos usar la app para pagar directamente al entrar así que compramos las tarjetas en la máquina. Sabiendo la estación a la que quieres ir es muy fácil. Luego a la salida se quedan las tarjetas así que hay que conservarlas todo el viaje. Nos salió por 80 céntimos de euro los dos. Muy barato comparado con Barcelona. 

Para ser domingo el metro va muy lleno, pero son pocas paradas. Hacemos un transbordo a otra línea sin problemas, es un sistema muy fácil. Salimos a un centro comercial que se llama Plaza y de ahí ya a la calle Wuanfuging. Es una calle peatonal con tiendas de las marcas extranjeras más caras. Compramos unos pinchos de fresas caramelizadas en un puesto callejero, muy ricos, 2 euros y algo los dos pinchos con dos fresas. Muy caro para ser China. Caminamos hasta la tienda de Huawei para ver los coches y el último móvil que es un tríptico. Volvíamos a estar dentro de un centro comercial, lleno de tiendas con figuras de anime y manga. Compramos un helado de chocolate muy rico y muy caro,  casi 6 euros, más caro que en Barcelona. La comida china es barata, pero las guarrerías son caras. 

Volvimos al hotel después de andar un rato, pues el viento es muy frío y molesto y estamos cansados. Cogemos el metro de vuelta guiándonos por las indicaciones de Apple. Todo fue muy fácil hasta que salimos a la superficie. Ya era de noche y después de atravesar callejuelas que no reconocíamos llegamos al destino final que no era el hotel. Parece que mi mapa tenía mal la dirección del hotel y nos llevó a otro sitio. Lo intentamos con Google que aunque dicen que no va muy bien al final nos llevó correctamente. Llegamos muertos y aunque queríamos bajar a comer algo nos hemos quedado descansando y ya con sueño para vencer al jet lag. 




















 



















No hay comentarios:

Publicar un comentario

Una escala en Frankfurt

De Pekin a Barcelona con escala en Frankfurt 20 de abril de 2025 Nuestro vuelo salió con retraso de media hora, pero por suerte fue un vuelo...