Zoológico de Pekín, paseo bajo la lluvia y comidas varias
18 de abril 2025
Salimos a las 10 del hotel, después de comerme un huevo hervido condimentado que había comprado en el 7eleven y unas galletas. Xavi no quiso comer nada. Hoy daban más frío y lluvia, pero de momento no llovía apenas y el tiempo del móvil aseguraba que empezaría por la tarde. Decidimos ir al Zoo a ver los pandas gigantes. Cogimos un taxi y como siempre el tráfico hace que tardemos más de media hora aunque los sitios sean cercanos.Llegamos al zoo cerca de las 11 de la mañana y llovía un poco más fuerte. Compramos la entrada por primera vez sin hacer cola. No llegaba a 2 euros incluyendo la casa del panda gigante que es lo que nos interesaba ver. Justo cuando fuimos a entrar comenzó a llenarse el lugar. Fuimos directos a la zona de los pandas. Los hábitats que les tienen preparados están vacíos y no conseguimos ver a ninguno. Entramos a un salón y allí, detrás de unos cristales, conseguimos ver dos pandas. El primero de espaldas y en dos minutos se tiró al suelo a dormir. El otro estaba ya durmiendo boca arriba y casi inmóvil. Recomendaban ir temprano para verlos en movimiento y se ve que son madrugadores porque ya estaban en modo vago. Entramos a la tienda en busca de un souvenir de panda y de un paraguas pues ya llovía bastante. Al salir conseguimos ver a uno de los pandas de frente y rápidamente se puso a dormir. Al salir encontramos un sitio donde hacían fotos como si cargaras a un panda. Nos pareció gracioso y lo intentamos, pero solo te hacen la foto de la cara y con inteligencia artificial te colocan en otro cuerpo. Mi foto puede ser de cuando tenía 15 años, pero la de Xavi es de otra persona, solo le han dejado su nariz jajaja
Salimos en busca de los canguros, pero llovía demasiado para recorrer el zoo al aire libre y decidimos irnos de museos. Le preguntamos a DeepSeek la inteligencia artificial china qué museo de arte visitar y elegimos uno de arte digital. Intentamos buscar el museo en Didi para ir en taxi pero no apareció. Nos dio las indicaciones para ir en metro y aprovechamos que teníamos uno delante nuestro y comenzó nuestra búsqueda del tesoro. Seguir las indicaciones y coger el metro fue muy sencillo pues todo está muy bien explicado. El trayecto también fue de una media hora. Llegamos al parque Chaoyang donde debería estar el museo pero en mi mapa no aparecía nada. Le pregunto a DeepSeek y me dice que en ese parque no hay museos jajajajaja cuando a Xavi le había dicho lo contrario. Ya sabemos que las IA mienten, pero nos confiamos.
Cambiamos de museo a otro de tecnología. Seguimos las indicaciones que nos dio para ir en metro pues eran solo tres paradas y luego andar 10 minutos. Comenzamos a caminar por la avenida bajo la lluvia, pero no aparecía el museo por ningún sitio. Pregunté 3 veces y me indicaban por señas que era en esa dirección. El último chico al que pregunté buscó en su móvil y con el traductor me dijo que era muy lejos. Abortamos misión y cambiamos de destino.
Esta vez elegimos otro que parecía una experiencia de láser. Pedimos un taxi pues ya estábamos bastante mojados y hambrientos. Decía que estábamos a 20 minutos del lugar pero tardamos más de media hora. Finalmente era un centro comercial y en la última planta estaba el museo. Eran ya casi las tres de la tarde así que fuimos directos a la planta de restaurantes. Elegimos un japonés para que yo pudiera comer pescado. En cada mesa hay un peluche de un personaje de la película japonesa El viaje de Chihiro, que ponen para si comes solo te sientas acompañado. Pedí sushi, pescado a la sal, aguacate con un huevo y Xavi pidió carne. Compartimos el sushi pues la carne de Xavi era muy escasa aunque estaba muy buena. Hoy hemos comido de lujo, con cerveza y un cóctel. Aprovechamos para brindar por nuestros 10 años juntos que es lo que nos ha traído a China a celebrar.
A las cuatro de la tarde subimos a ver el museo. Había una cola para otra sala al lado, peeeeero justo nuestro museo ponía cartel de cerrado. No hay suerte con el arte hoy. Así que decidimos ir a mirar tecnología en la tienda de Xiaomi. Los productos son más baratos que en España pero todo está en chino y no acepta idioma español. Así que descartamos móviles, tablets y relojes inteligentes y compramos unas baterías externas potentes. Menos mal que miramos en Google cuántas baterías podíamos subir al avión pues solo pueden ser 2 por persona y nosotros ya traíamos dos desde Barcelona.
El próximo destino era el distrito artístico, pero llovía demasiado y decidimos coger el metro e ir al mercado de las perlas donde estuvimos el primer día para comprar regalitos. Son casi las 5 y nos daba miedo que el metro estuviera colapsado, pero tuvimos suerte con las dos líneas que cogimos. No hemos usado mucho el metro porque el taxi es más cómodo y no tenemos estación cerca del hotel pero es un transporte muy fácil de usar y no va más lleno que el metro de Barcelona, el único inconveniente es que hay que pasar las mochilas por un escáner cada vez que entras. Nuestros museos de hoy terminaron siendo las estaciones de metro, unas decoradas con vegetación, otras como si fueran templos y alguna más antigua con relieves en las paredes de escenas cotidianas de la antigua China.
Llegamos al mercado cerca de las seis. La primera parada la hicimos en un puesto de camisetas. La chica muy amable me ayudó a elegir tallas y modelos. No pregunté precio pues pensé que al comprarle tantas llegaríamos a un acuerdo. En este mercado se regatea. Cuando le pregunto precio me dice casi 200€ por 5 camisetas. Le digo que le pago 20€. Me dice que soy tacaña jajajajaja al final me baja el precio pero seguimos en 100€. Me mantengo en mi precio y me dice que no. Así que nos vamos mientras ella nos gritaba en chino jajajajaja. Por sus gestos entendía que le había hecho perder el tiempo, pero no bajó su precio asi que se quedó sin venta. Después de esto se nos quitaron las ganas de comprar. Los souvenir que vi tenían los precios súper altos. Algo que me costó 49 yuanes en una tienda turística ellos lo venden por 180.
Queríamos comprar una maleta. Le dije a Xavi que regateara él porque yo terminé harta, pero él tenía miedo de los gritos jajajajaja. Vi una mochila que quería comprar y la chica me pedía 95€. Le dije que no, que en AliExpress valen 17. Otra vez comienza el regateo. No nos dejaba irnos, cuando ya le dije que no la quería me la rebajó a 25€. Me lo pensé un poco y terminé dándole 21€. Luego miré otra mochila lila por curiosidad y ella volvió a empezar el regateo jajajajaja por lo menos esta chica no era tan mal educada. Al final llegamos a un acuerdo y aunque dijo que perdía dinero se quedó feliz y me dijo que yo era muy guapa jajajajaja. No vi a casi nadie comprando, creo que ellos ponen precios muy altos para el regateo y los turistas no sabemos hacerlo y nos marchamos sin comprar.
Salimos huyendo del lugar y como ya no llovía decidimos ir andando al hotel porque los taxis tardaban en aparecer y el tráfico era infernal. A unas calles del mercado vimos un restaurante que ofrecía pato laqueado. Había turistas dentro y nos animamos porque aunque yo había comido bien, Xavi se había quedado con hambre.
Pedimos medio pato y una ensalada con unos pescaditos muy pequeños. Xavi eligió por foto así que no sabemos qué pescado comimos pero sabían a anchoas. Bebimos una cerveza y zumo de fruta de la pasión. Ellos ponen gratis el té, pero a nosotros no nos gusta. Comimos muy bien y volvimos dando un paseo porque ya conocíamos el camino.
Mañana es nuestro último día y nos falta ir al templo del cielo y quizá al museo de historia. A ver qué tal nos va.













































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